Enamorados
Desterróse el rey del
cielo, de su celestial
morada,
por el grande amor y celo
de la Iglesia, su amada.
Treinta y tres años de vida,
por su amor tuvo por nada,
sufriendo, por despedida,
cruel muerte y deshonrada.
Antes de la cruda muerte,
viéndola desconsolada,
le habló, con pecho fuerte,
como a dulce enamorada :
"No sientas mi partida.
Mas antes, si me tienes en tu pecho,
y estás conmigo unida
con amor muy estrecho,
alégrate, que al Padre voy derecho.
No cause mi ausencia
algún olvido en ti, que si no quedo
contigo, por presencia,
mi cuerpo te concedo
que tengas hasta el fin, sin ningún miedo.
Esposa muy querida,
yo solo quiero ser de ti amado,
pues muero, por tu vida,
y soy crucificado
para te dar, sin fin, glorioso estado".
Respondió la esposa amada :
"Yo juro, divino esposo,
que todo mi ser y gozo
será yo tu morada".
ANCHIETA, José de. “Enamorados”. In: Poesias: manuscrito do século XVI, em português, castelhano, latim e tupi. Transcrições, trad. e notas M. de L. de Paula Martins. São Paulo: Comissão do IV Centenário da Cidade, 1954. p. 454-455.